entre cenizas.

•Agosto 27, 2008 • 6 comentarios

Caminamos por un mundo de inmortales, donde quisimos encontrarnos diferentes. Donde supusimos las verdades que decían. Caminamos por un mundo de inmortales, y ya no hay nadie. Allí arriba sobre todos, escarbamos tras la idea que tenemos de los dioses. Una fiesta de sentidos absorbidos. Inmunes al espacio temporal, a los temblores bajo el fuego que nos llueve desde el cielo. Y no pensar es esa forma tan común. Y aceptar cobardemente las excusas.

Así fue. Caminamos por un mundo de inmortales, y ya no hay nadie. Se esfumaron con los timbres inconclusos, con el ser que se acabó. ¿Entonces sería Dios la soledad que no quisimos admitir? El espejo tiene caras que la razón no deja ver. Y ahí están acobardadas al asecho entre cenizas. Los tiempos pasan anulando las verdades, lo eterno ya no tiene nombres, ni postales, ni palabras. ¿Sería sólo el silencio incómodo de la existencia con preguntas? Lo eterno alguna vez lo fue, y ya no existe. ¿Entonces hasta dónde flotan los deseos sin ahogarse? ¿Hasta dónde vamos sin parar a preguntarnos? ¿Hasta dónde un día más y el anterior que se repite? Fuimos ciegos al terror, fuimos sordos a las muertes que cantaban las veredas.

Y se cruzaron.

Vinieron primero desde lejos. Vinieron murmurando los futuros que llegaban. Vinieron a quitarnos y llevarnos las sorderas. A dejarnos aplastados de planteos y de ruidos. Entre cenizas de dolor y juramentos. Y llegaron, pero nunca hicimos caso. Ni a los gritos, ni a las súplicas, ni al destino. No fuimos buenos nunca en eso, no era el punto. ¿Será la eternidad lo que alguna vez se fue, y ya no queda? ¿Será esa ausencia? Y cuando el fondo ya te sabe de memoria, uno a uno, en algún lado más allá de tu conciencia buscas aquel tren y sus verdugos. Quieres creer. Quieres subirte. Recomenzar. O castigarte.

Pero ya es muy tarde.

Y pagas con la culpa tus monedas.

Image: homenaje cromagnon, originally uploaded by Killer.pebeta ® ●.